domingo, 14 de febrero de 2010

Hablando de las renovables... ¡en Washington!



En la web del “Center for American Progress” se puede encontrar el vídeo del simposio en el que acaban de participar los representantes navarros (Sanz, Morrás y Armendáriz) contando lo maravilloso que es el mundo de las energías renovables desde que ellos se ocupan del asunto. No recomiendo a nadie que pierda el tiempo en ver ese vídeo, pero no está de más indicar la fuente directa de la que se pueden extraer algunos comentarios.

El primero es sobre el mismo sitio en el que se produjeron las disertaciones, el “Center for American Progress” (CAP), un think tank que tiene como lema “Progressive ideas for a strong, just, and free America”. Este tipo de organizaciones, en general, son interesantes. Permiten generar conocimiento que acabe aplicándose a la política, y abren el campo de visión algo más allá de lo habitual. De manera que acceder a contar lo de la energía eólica a esa audiencia es, en principio, meritorio. Pero sólo en principio. En este caso es más bien un hecho casi tan trivial y oneroso como la foto esa en la verja de la Casa Blanca, que está generando tanto comentario jocoso como indignado.

Porque el CAP es el think tank progre de norteamérica, fundado en 2003 con el afán de competir ideológicamente con la respetada “Heritage Foundation” o el “American Enterprise Institute”, fundamentales en el desarrollo de las políticas republicanas. Y como efecto de ello, el CAP es el socio norteamericano de la fundación Ideas, que es la organización del PSOE dedicada a menesteres parecidos. En los últimos años, Ideas ha desarrollado programas conjuntos con el CAP en muy diversas materias. Caldera, De la Vega o Blanco conocen bien al CAP, porque han sido anfitriones habituales y huéspedes ocasionales de ellos. Podríamos decir, sin ambages, que el CAP y la fundación Ideas comparten mucho más que un espacio político. Mantienen una relación habitual, y seguro que coordinan no pocas acciones. Desde luego, tienen interés común en el asunto de las renovables, pero no sólo en eso. El CAP ha emitido recientemente varios documentos que intentan que se considere la financiación del aborto en los planes de reforma sanitaria de Obama. Dios los cría y ellos se juntan.

Es decir, que como no podía ser de otra manera, el presidente de Navarra ha ido a explicar lo de las renovables al sitio que los socialistas hubieran elegido para ello. Sería muy interesante conocer las gestiones previas que lo hicieron posible. El nuevo mérito que Sanz se adjudica ante sus compadres ahí queda: del ronzal hay que ir hasta a Washington.

Pero hay un elemento más. El simposio está patrocinado por el Gobierno de Navarra, tal como advierte el embajador Dezcallar al inicio de su presentación y como se advierte en el panel del lateral del escenario. En términos más explícitos: el simposio se hizo porque el dinero de los contribuyentes navarros lo contrató. Un artículo en la prensa navarra, tal vez benevolente, indica que hubo unos cincuenta asistentes. Vamos mejorando, porque el año pasado en Harvard fueron sólo treinta para escuchar la misma conferencia de Sanz. Sería interesante saber cuánto ha costado la gala de este año, y cómo se ha realizado la contratación y el pago a los organizadores y participantes en tan apasionante programa.

Las disertaciones merecen también algunos comentarios. Dezcallar, el embajador español, es presentado como el antiguo jefe de los espías, director que fue del CNI. Éste, cuando introduce la película de las renovables cita a tres empresas españolas (Acciona, Iberdrola y Gamesa) a pesar de que hay otras cuantas más que hubieran merecido superior apoyo por el grado de desarrollo tecnológico que exhiben, aunque no sean las favoritas de Zapatero o Sanz. Pero lo más llamativo de lo que se dijo vuelve a ser lo que contó este último. Es pavoroso que se pinte la película de las renovables de esa manera ante un foro compuesto por ciudadanos norteamericanos. Intentar dar lecciones y hablar de la Arcadia eólica navarra con tan poco rigor conceptual genera sonrojo ajeno. La historieta manida que aquí escuchamos no vale para aplicársela a gente que sabe fundar sus criterios en algo mas que la propaganda que les cuente un político. Sólo hay que referirse a un dato. En ningún momento dice Sanz que el desarrollo de las renovables se basa en las tarifas intervenidas con las que se sitúan en el mercado eléctrico los kilovatios verdes. En ningún momento dice que a los consumidores españoles se nos endosa obligatoriamente el coste artificial de esa electricidad, que es el principal incentivo a la instalación de los molinillos. Y la pregunta surge aquí. O Sanz ignora lo fundamental sobre el desarrollo de las renovables en España, o simplemente ha ido a engañar a esa pobre gente que se tuvo que tragar el simposio quien sabe por qué razón.

jueves, 11 de febrero de 2010

Coordenadas 2011


La determinación de Yolanda Barcina de mantener el actual modelo político mancomunado entre UPN y el PSN quedó clara en la reunión que mantuvo el martes con Roberto Jiménez. La frase que resume el propósito es taxativa: “No cabe duda de que si esto está siendo bueno en este momento, en 2011, yo creo que será también bueno". Determinar a qué se refiere cuando afirma que “esto está siendo bueno” es labor de meritoria elucubración. Bueno no será en materia económica, cuando Navarra ha adoptado al rebufo las misma medidas que se le iban ocurriendo a Zapatero y los efectos son idénticamente calamitosos. Bueno no será tampoco porque el proyecto político que ambos partidos consorcian tenga suficiente dosis de ilusión y energía, habida cuenta del cansancio que se advierte en la ciudadanía por un determinado modo de hacer las cosas. Y bueno no será, en ningún caso, porque se haya visto hasta el momento otra cosa que un juego de intereses cruzados, argumentado en la grandilocuencia de la llamada gobernabilidad, pero esencialmente compuesto de coincidencias y regalías no siempre confesables.

Lo que ha de importar ahora es que Barcina asume de lleno la llamada “teoría del quesito”, cuyo primer profeta fue Miguel Sanz. Según tal tesis, es imposible que el centro-derecha llegue a tener mayoría parlamentaria, y por eso deberá siempre hacer lo posible por entenderse con los socialistas. La “teoría del quesito” es la mayor declaración de impotencia política que he escuchado nunca, más sabiendo que está rotundamente desmentida por los hechos. En la legislatura 2003 - 2007 la suma de UPN y CDN era más de la mitad del Parlamento foral. Y en las elecciones generales de 2000, la lista de UPN-PP recabó casi la mitad de los sufragios, la cifra récord de 150.000 votos. Pero además de su herejía empírica, la “teoría del quesito” supone la rendición electoral ante el socialismo y el nacionalismo, al asumir vicariamente que es imposible superarlos en sufragios. Esa teoría fue la excusa de quien había fracasado electoralmente, y construyó el molde doctrinal a medida de su incompetencia. Ese quesito tiene el sabor de la resignación y la deserción. La misma resignación y deserción, volviendo a su autor, que contienen las palabras “"firmaría mañana mismo que gobernase el candidato de UPN o PSN más votado". Ese es el postulado, tal cual, que Barcina acaba de asumir.

En UPN comienza a imperar una preocupación que supone implícitamente recelar del mantra sanzista, aunque pocos se atrevan a decirlo, y mucho menos la alcaldesa a encarnarlo. Piensan que lo que está ocurriendo en el conjunto de España es verdaderamente grave, y que será sólo cuestión de tiempo que cambien las tornas en favor del PP. Como máximo en dos años, pero probablemente antes, se verá lo poco que vale el zapaterismo que, José Blanco mediante, también ha sido el armazón de la actual etapa política en Navarra. De manera que, cavilan algunos upeenitas preocupados, si UPN no hubiera roto con el PP aun habría recorrido al alza en las perspectivas electorales. En cambio, lo que toca es justo lo contrario. UPN bajará en votos y escaños de manera indefectible, y el PP se aprovechará de que es percibido como la alternativa a tanto marasmo económico y social, en España y en Navarra. Resultado: lo que podía haber sido un momento de relanzamiento se va a quedar en un momento de declive, por más que Sanz haya creído encontrar en Barcina el antídoto marquetiniano con el que conjurar el fin de un ciclo grisaceo y crispado del que él es el responsable. Las cosas han llegado a un punto en el que a UPN no se le ofrece tampoco la posibilidad de abdicar del apoyo prestado al PSOE en Madrid, la muleta barata de la que disponen cuando les place. Amarrados a un boya podrida en medio de una tormenta, los grumetes añoran otras singladuras.

El cuadro se completa analizando lo que pasa, y lo que puede pasar, en los predios socialistas. Aunque ella no lo quiera creer, es imposible que el PSN apoye la investidura de Barcina como presidenta. Por varias razones. La principal es que los de Jiménez se sienten liberados, a día de hoy, de la prohibición de pactar con Na-Bai. Si antes no lo hicieron fue por el cálculo del impacto nacional que, según Ferraz, tendría como coste el haber aceptado la fórmula de Puras previa al agostazo. Además, el propio PSN está ocupándose, día y noche, de tildar a Barcina de pepera, con lo que ellos mismos le espolvorean el repelente. Y siendo realistas, lo más probable es que el PSOE pierda un buen número de ayuntamientos y alguna comunidad en mayo del 2011, con lo que necesitarán un tanto como Navarra para poder representar su mantenimiento en el poder territorial. Para cerrar el cuadro, lo más probable es que el PSN baje en representación -se habla de recientes encuestas escalofriantes para los de Jiménez- y ello les inducirá a cambiar la tónica que han seguido durante este periodo y tocar poder como fuere, incluso radicalizando su ejecutoria. Las inclemencias socialistas, todas juntas o por separado, van a condicionar que a pesar de sus deseos Barcina no logre eso que a Sanz le resulta tan fácil, la trapisonda de lo que en la calle ya se denomina coloquialmente “la UPSN”. Nunca será Barcina presidenta si Jiménez dispone de la posibilidad de sumar otra cuenta.

El papel del PP en este escenario es crucial. De partida, es el único contrapeso claro que permite asegurar a los electores que no se aplicará su sufragio ni en beneficio del socialismo ni del nacionalismo. Por añadidura, es el único referente de un modo distinto de abordar los problemas, tras haberse experimentado la crudeza de una crisis económica y social regida bajo fórmulas insolventes. Los del quesito creen que la única salvación de Navarra consiste en acudir a lo de siempre, a un modelo agotado y diseñado con trazos absolutistas. Estos son los que mantienen que lo que ahora corresponde hacer es cegar la posibilidad del que el PP muestre sus alternativas, de manera que quede como un partido fundado sólo en la crítica. Torpeza y prepotencia cabalgando juntas.

domingo, 7 de febrero de 2010

Diez ideas


1. Navarra está sufriendo la crisis tanto o más que el resto de España, y eso no debería ser así. Ni estamos saliendo de los problemas, ni estamos mejor preparados que los demás, ni las ocurrencias que aquí se han puesto en práctica han tenido mejor resultado que las ocurrencias puestas en marcha por Zapatero. El paro creció en el último més más que en ningún otro sitio. La producción industrial descendió el último año más que en ningún otro sitio.

2. 42.300 parados y sus familias no se merecen escuchar que se han tomado las medidas correctas, o que estamos en la Liga de Campeones de la economía española, o mejor preparados que nadie. Es una ofensa a la realidad y una ofensa a la situación de tantos navarros que lo están pasando mal.

3. En Navarra lo único que se ha hecho es calcar lo que se le ocurría hacer al Gobierno de Zapatero. Aumentar el déficit, subir los impuestos, ser incapaz de utilizar la fiscalidad como estímulo, y edulcorar permanentemente la realidad. Hoy hacen falta reformas económicas, pero sobre todo hacen falta nuevas actitudes. En Navarra se juntan dos crisis, la crisis económica y la crisis política. La crisis de una política agotada, sin ideas, sin la ambición que hay que mostrar por resolver con humildad y eficacia los problemas de la gente.

4. No hacen falta más mesas anticrisis ni más propaganda del supuesto plan anticrisis. Lo que hace falta es un poco de sentido de la responsabilidad. Por ejemplo, que si los ingresos descienden, que no suba el presupuesto. Que la administración practique la austeridad y no viva como sin nada estuviera pasando. Por ejemplo, que usemos la fiscalidad para incentivar la actividad económica, no para sacarle más y más impuestos cada día a los contribuyentes. Y que no vuelvan a subir los impuestos en un momento de grave recesión.

5. Hay que recuperar las acciones que sabemos que siempre han dado resultado. Que se apliquen esos principios que sí hacía característica la manera de hacer política en Navarra. Que se use nuestra capacidad foral como marco para el estímulo económico. Hay que promover medidas eficaces de apoyo a la economía productiva, que saquen lo mejor de nosotros mismos, y que sobre todo favorezcan el emprendimiento y la economía real.

6. Es tal la unión política entre UPN y el PSN que ambos deben buscar algunos elementos de discrepancia para que no parezca que la identidad es la que es. En Madrid han elegido el asunto del aborto, y en Navarra el de la UPNA. Nosotros decimos dos cosas claras. Una, que Navarra merece tener un buen sistema universitario, porque es garantía de prosperidad futura. Y por ello apoyamos el desarrollo de la UPNA, que queremos que sea una universidad de calidad y adecuadamente financiada. Y segundo, que la UPNA dispone de una autonomía legal que hay que respetar, porque es respetar la ley. Y hay que confiar en su equipo rectoral, y hay que dejarles trabajar. Y el que quiera buscar su protagonismo político a base de dañar la labor de la propia universidad no merece conseguir sus propósitos.

7. Hemos pedido que los grupos presentaran candidatos con competencia profesional e independencia para desarrollar su función en la Cámara de Comptos. No cuestionamos que las tres personas presentadas no tengan la capacidad suficiente para desarrollar esa labor. Pero sí decimos que por primera vez se ha dado el caso de que los tres son funcionarios de distintas administraciones, y administraciones que están sujetas a fiscalización por Comptos. Algo ha fallado para que no se proponga un candidato que provenga de otro sector que no sea el funcionariado. Algo falla en Navarra cuando no es posible encontrar a profesionales independientes dispuestos a presidir un órgano fiscalizador tan esencial para el funcionamiento de las organizaciones públicas.

8. Estamos viviendo en España una situación terminal. Una situación en la que la crisis sigue golpeando tan fuerte como nunca, que el paro no deja de subir, que la deuda compromete nuestra solvencia como país y la propia fiabilidad de nuestra moneda. Pero a esa situación dantesca en lo económico se une otra no menos dantesca en lo político. Al Gobierno se le han acabado las ocurrencias, ya no le queda nada por proponer. Cambiaron de ministros hace diez meses, y ya los mismos socialistas piden otro cambio de gobierno. ¿Para qué, si el problema seguirá siendo que Zapatero y el PSOE ocupen el poder?

9. UPN tiene que explicar a los navarros para qué está sirviendo el apoyo que presta a Zapatero en Madrid. El apoyo a los PGE, a la subida de impuestos o al modelo de financiación autonómica que impuso ERC. Que explique para qué les vale a los navarros y a los españoles el voto que permanentemente regalan al PSOE. De momento, para lo que sirve es para que España tenga un 11% de déficit público y un 19% de paro.

10. No vale decir eso de que en Navarra o gobierna UPN o gobierna el nacionalismo. Nosotros haremos lo posible por evitar que gobierne el nacionalismo, pero también todo lo posible para hacer que se gobierne bien, atendiendo a las necesidades reales de nuestra sociedad.

martes, 2 de febrero de 2010

Semirectificación

En relación con el post anterior, me hacen llegar que Yolanda Barcina no pagó por la cuchipanda a la que aludo la cantidad de 120 euros, sino sólo 50. Como consta en el hipertexto, en mi escrito me remití a lo publicado por elsemanaldigital.com, firmado por una periodista que me ofrece fiabilidad. Pero también creo a quien me hace llegar la rectificación, de manera que lo hago constar. En cambio, no he recibido rectificación alguna respecto a lo que también indico y que tiene más sustancia política: que Barcina dedicó parte de la reunión a poner a parir al PP.

domingo, 31 de enero de 2010

Ciclotimias presupuestarias


Hoy tocaba día de sensatez, uno de cada diez. La prensa recoge unas declaraciones de Álvaro Miranda -tal vez impactado por su viaje europeo- en las que dice que "cuando una Administración pública ha perdido capacidad fiscal en torno al 15%, como es el caso de Navarra, y más del 20% en el caso del Estado, pues evidentemente hay que reconducir la política de gasto porque no se puede rellenar a base de deuda pública, como algunos querrían.” Bien. O casi. Porque decirlo acentúa la incoherencia de quien lo dice. Las palabras ofrecen dos reflexiones inmediatas. Una es la meramente cuantitativa, al reconocerse que la disparidad entre la caída de ingresos de Navarra y del Estado es de apenas cinco puntos. Hace diez días contaba Miranda en una rueda de prensa que la caída de ingresos había sido en Navarra del 4,6%, frente al 16.5% del conjunto español, y mostraba regodeo por ello. Vemos ahora que el paralelismo entre el desastre de un ámbito y el del otro es bastante mayor del que se nos quiso contar para consumo interno. La otra reflexión es la de la propia incongruencia que se deduce de lo declarado. Es falaz que Miranda diga que son unos indeterminados personajes los que quieren cuadrar la expansión del gasto tirando de deuda. La deuda eres tú, Miranda. Eres tú quien hace tiempo abdicó de la principal responsabilidad de un vicepresidente económico del Gobierno foral. Construiste unos presupuestos deficitarios y endeudados, los defendiste ante el Parlamento y finalmente fueron aprobados con tu complacencia. Y eso retrata tu labor. Sin más.

Más declaraciones. Las de Yolanda Barcina en el Consejo Político de su partido, para criticar que Zapatero decida recortar el gasto público ahora y "no cuando elaboró los Presupuestos para 2010". Bien. O casi. Porque el partido que preside Barcina fue el que el año pasado dio su beneplácito a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2009, que son los que han generado este desastre económico (además de suponer el momento determinante de la ruptura entre UPN y el PP). La basura de los PGE 2009, en los que Barcina colaboró políticamente, han generado que el déficit público del año pasado alcance el 11,4% del PIB y el paro el 18,64%. Eso es lo que define nuestra realidad, y parte de lo que alícuotamente corresponde a UPN, aunque ahora traten de disimular. Y no sólo fue el PGE 2009. UPN también ha apoyado el PGE 2010, el que va a llevar al país de la crisis a la ruina. Aunque este año lo hayan hecho a cambio de la estratosférica cantidad de 5 millones de euros en inversiones menores en Navarra, que a buen seguro ya se ha volatilizado después del recorte presupuestario que se acaba de anunciar. La UPN de Barcina es, empero, mucho más generosa cada año que pasa: durante 2009 ha aprobado también la subida de impuestos de Zapatero y el modelo de financiación autonómica, un desastre económico y político para todos los españoles. Ahora la presidenta regionalista puede decir lo que quiera, en esa actitud que le caracteriza de que en cada sitio cuenta lo que en cada sitio se quiere oír. Verbigracia, igual que cuando le entrevistan en los medios de Intereconomía y habla bien del PP, y cuando se reúne con los jóvenes navarros afincados en Madrid (cuchipanda a 120 euros el cubierto) pone a parir al PP. Política al ojeo. Ante la parroquia critica el recorte, mientras lo vota sumisamente en Madrid.

Zapatero propone reducir el gasto público en 50.000 millones de euros durante los 4 próximos años. Bien. O casi. Porque hace seis semanas que se acaban de aprobar los presupuestos del 2010, y se habló de la solidez del cuadro financiero. Lo que ha mediado en este breve espacio de tiempo son dos cosas. Una, que la deuda que emite España empieza a ser insuficiente para mantener la caldera encendida. El seguro de deuda español (Credit Default Swap) está ya por encima de los 100 puntos básicos, la cifra crítica que Hart y Zingales han propuesto como punto en el que de tratarse de una entidad financiera se tendría que incrementar el capital obligatoriamente convirtiendo a acreedores en accionistas. Así está España, camino del colapso. Y la segunda razón es que Zapatero ha ido por primera y última vez en su vida a Davos, y claro, no era cuestión de contarles allá lo de la Ley de la Economía Sostenible (LES), porque el estruendo de las carcajadas hubiera producido aludes en las nieves circundantes. Lo de la LES se puede contar en Etiopía, pero poco más allá. Tuvo Zapatero que decir que España es solvente, y contar que pensaba reducir en esa ingente cantidad el gasto desbocado. La cifra se detraerá fundamentalmente del presupuesto de Fomento (es lo más fácil), de manera que Pepiño será ya para siempre un ministro sin cartera, castradas todas sus posibilidades de gastar un euro. Eso, a pesar de que en los meses que lleva ejerciendo -sí, son meses, aunque parezca una eternidad- haya prometido el oro y el moro allá donde le ha llevado su road show por toda España. En Navarra prometió el AVE para marzo. Es materialmente imposible. Eso ya lo saben sus compadres Barcina y Sanz. Escucharemos pronto las excusas del trilero.

miércoles, 27 de enero de 2010

Datos sagrados, opiniones libres


(Comentario para "El apunte", en las emisoras de la Cadena Ser en Navarra)

A los alumnos de periodismo les enseñan una frase que debiera guiar siempre su labor informativa. Dice que “los datos son sagrados, y las opiniones son libres”. En efecto, lo que se puede constatar con cifras se tiene que constatar con cifras, y de lo que se deba opinar, se debe opinar con libertad y responsabilidad. Pero en ocasiones, la realidad demuestra que se intentan tergiversar los términos de tal imperativo. Para algunos, las cifras son libres y, en cambio, las opiniones parecen sagradas.

Viene esto a cuento de un ejemplo cercano, en el que se demuestra que nada mejor que las cifras para esconder la mismísima realidad. En los presupuestos de Navarra del año pasado se previó un ingreso por impuestos de 3746 millones de euros. La semana pasada, el consejero Miranda decía que habían entrado finalmente en caja 3002, es decir, 744 menos. Y opinaba que era una buena cifra, a pesar de que supone la mayor osca que nunca se haya conocido en Navarra. El descalabro de las cuentas públicas es un efecto directo de la crisis económica, pero también del modelo político que se sigue para componer los presupuestos entre UPN y el PSN. A pesar de que bajan los ingresos, se sigue aumentando el gasto. Es decir, la administración se permite hacer todo lo contrario de lo que se ven obligadas a hacer las familias, los comercios o las empresas. Como sin no pasara nada, como si los problemas no existieran.

Hay otra faceta relevante en este asunto. Siempre, el consejero de Hacienda había merecido un cierto respeto. Un respeto que él mismo se ganaba a base de ser el que supiera contar la verdad sin tergiversaciones, aunque resultara incómodo. Ahora es diferente. Ahora hay que ser optimista aunque se sea falso. Y por eso al ciudadano se le oculta el camino que se ha emprendido, que es el de endosarle a los que vengan detrás el gasto que se está consumiendo hoy. Hacer eso es una irresponsabilidad, y también un fraude político. Tanto como utilizar la taumaturgia de los datos para intentar sobrevivir a las críticas.

domingo, 24 de enero de 2010

Navarra dual



La casualidad, o no, ha querido que en el mismo recuadro del periódico coincidan dos noticias que parecen parte de una misma realidad. “CDN pregunta al Gobierno si ha autorizado más parques eólicos” y “El PP acusa a Miranda de engañar a los navarros”. Vayamos por partes.

Los de Burguete quieren saber qué ha pasado (o qué va a pasar) desde que en el 2007 una sentencia permitiera nuevas concesiones eólicas en Navarra. Desde hace unos meses era un rumor bien difundido que el Gobierno actual no pensaba despedirse del Salón de Sesiones sin agraciar a unos cuantos conocidos con más sitio para plantar molinos. Temamos lo peor. Como es sabido, estas instalaciones cultivan un elemento primordial, la subvención a la prima eléctrica que pagamos todos mes a mes con cada recibo. Subvencionar la energía renovable es una buena estrategia para promover el I+D, siempre que se haga con una dinámica descendiente, de forma que la rentabilidad vaya aumentando por las eficiencias de las instalaciones al tiempo que decrece la derivada de la mera subvención. Pero en Navarra esto es algo que algunos son incapaces de entender, como demostró Sanz en aquella patética conferencia ante 30 personas que ofreció hace un año en Harvard. Y como no se entiende, se hace lo que se hace y pasa lo que pasa. Es notorio que en Navarra el operador eólico más perjudicado ha sido precisamente el que más aportación en innovación de ingeniería ha demostrado ser capaz de ofrecer. En cambio, a quienes se han dedicado a entreverarse con el poder regionalista y socialista -mediando colegueo y/o contrato mercantil o laboral- las cosas les han ido mucho mejor. La discrecionalidad es la norma de la casa, y que nadie se atreva a criticar nada, porque sería atentar contra las esencias empresariales-identitarias del régimen. Lo que tenemos ahora por delante puede ser más de lo mismo. Idénticos rumores que anticipaban esta situación propalan ahora que los de la taquilla fraterna ya tienen su concesión apalabrada. Y sin importar el aumento de la capacidad de generación unitaria, porque de lo que se trata es de ocupar espacio del territorio, no tanto avanzar en el desarrollo tecnológico del sector. Navarra, al caso, como si fuera la República Dominicana.

La otra noticia se refiere a lo mismo, al mismo descaro con el que se hacen las cosas allá donde se manda. Salió Miranda a decir que estaba contento porque en 2009 se recaudó un 5% menos que en el 2008, y se olvidó decir que en los presupuestos que él preparó dijo hace unos meses que se recaudaría un 20% más de lo que ha entrado en caja. Pero él está contento, porque es su obligación. Da lo mismo que la equivocación suponga un monto de 744 millones de euros, por la que en cualquier empresa estaría despedido y seguramente los accionistas le tendrían denunciado ante los tribunales por administración negligente. Aquí no importa, igual que no importa que los molinillos sean tecnológicamente más avanzados. Lo grave del caso es el brutal descalabro de las cuentas públicas. Pero tanto como eso que un consejero de Hacienda ande con tanto descaro tomando el pelo a le gente. Ningún periodista le preguntó en su rueda de prensa si las cifras eran congruentes con las presupuestadas; sólo se llevaron el PowerPoint calentito a la redacción, y listo. En Navarra, el responsable del dinero público siempre había sido una persona respetada, porque él mismo se respetaba en su importante labor. Miranda es la antítesis, un personaje al que sus propios compañeros de gabinete no pueden ni ver, incapaz de hablar con varios de ellos, e incapaz de asumir responsablemente su labor. Es, sin duda, lo peor que se ha conocido nunca en ese departamento. Una calamidad y una deshonra para la Hacienda foral, otrora seria y solvente.

Molinos y déficit público en un extremo de la mesa. Rostro de cemento en el otro. Es mucho más que una mera coincidencia en la esquina de un periódico. Y como aparece al final de los capítulos de las series americanas, “more to come”. Atentos a lo que viene.